La seguridad y calidad del agua potable es una de las principales inquietudes en el ámbito mundial. Es imposible exagerar la importancia de este elemento en cuanto a su impacto sobre la salubridad del hogar y su purificación como concepto va mucho más allá de la simple potabilización. Los efectos potenciales para el bienestar del agua que no es de buena calidad pueden ser muy graves, con efectos  inmediatos o de tipo crónico, donde las consecuencias se aprecian a través de los años. Actualmente es posible controlar los parámetros del agua de manera que pueden lograrse cambios sutiles pero muy beneficiosos,tales como: -  Decloración y defluoración completas.   -  Filtrado completo de partículas en suspensión.                                                              - Control de mineralización.                                                              - Regulación de electrolitos y cationes. Otro campo en el que se ha logrado un gran progreso es el reciclaje y aprovechamiento de caudales naturales tales como el agua de lluvia o corrientes subterráneas,los cuales por su propio origen no requieren de ningún tratamiento posterior.   Dichas tecnologías,en combinación con una adecuada red de distribución y canalización,reportarán mejoras notables en un plazo mínimo.